Archivo de la categoría: De cuenteros y temas afines

Un viejo refrán

Hoy, me encontré entre mis lecturas un viejo refrán: Si eres apasionado, inteligente, creativo, innovador, fuerte, positivo, humilde y soñador, de seguro eres cocinero… o narrador de cuentos, pensé yo.

En 2016, hace casi un año, nos visitó Boni Ofogo, reconocido narrador africano de cuentos. Nos marcó con su sencillez y solidaria palabra. Nos presentó un delicioso programa que encantó a niños y adultos por igual.

En charla fuera de escena, Boni me comentó que para él, contar cuentos es una actividad muy semejante a la del cocinero que elige sus condimentos en su cocina.

Quedamos en profundizar acerca del tema en próxima ocasión y le ofrecí una bella cocina colonial que tenemos en la Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles para que impartiera un taller de narración de cuentos. Espero que sea pronto.

Y esto viene a cuento, cuando tenemos qué decidir el repertorio que elegiremos para determinado evento. ¿cuál o cuáles cuentos serán los indicados?

Al igual que el cocinero que prepara un banquete o un bufet, y que no prepara solamente ESE guiso que le encanta y que le sabe a su paladar tan bien, sino que tiene qué informarse quiénes estarán invitados, cuáles son sus gustos-o disgustos- y hasta sus alergias, para que sus platillos agraden a todos los invitados, sin excepción.

El cocinero probablemente preparará su puerco en salsa almendrada que es riquísimo y del cuál tiene la receta original, pero preparará la salsa aparte y presentará el mismo platillo en cuatro variedades para no fallar: puerco almendrado, pollo almendrado, pescado almendrado y hasta unos riquísimos hongos almendrados para los que no apetecen carne.

El narrador de cuentos, de igual manera, investiga ante qué público se presentará, y llevará en su repertorio los cuentos adecuados para ese público esperado. Sin embargo, bajo la manga, también incluirá algunos otros para todo tipo de público -y su cuento favorito, seguramente estará aderezado en versión para adultos, jóvenes o/y niños.

Tantas veces, cuando preguntamos al contratante qué público espera, nos contesta por ejemplo, que es una función para padres y maestros,..y al llegar nos encontramos con que los padres y los maestros llevaron a sus hijos pequeños.

Y a cambiar el repertorio sobre la marcha. El aderezo tendrá que ser diferente. Tenemos que estar preparados para todos.

Sí, Boni tiene razón, el arte de un buen narrador de cuentos es muy semejante al arte de un excelente cocinero. El secreto es preparar para todos el más delicioso menú -con picante y sin él.

Beatriz, la Hablista

julio, 2017

¿TE HAS PREGUNTADO SI UN NARRADOR DE CUENTOS NECESITA UN MENTOR?

¿Te has cuestionado QUIÉN ES un MENTOR, si lo necesitas, o para qué lo necesitas? ¿Cómo saber si es el adecuado?

PUNTO 1
Investiga a tu probable mentor. No te entregues a manos inexpertas, podría ser contraproducente, o por lo menos, pérdida de tiempo, y el tiempo es oro.

PUNTO 2
Los medios sociales nos envían todo el tiempo ofertas de personas que ofrecen sus servicios como asesores, coaches, consultores, mentores o trainers profesionales, pero hay que tener mucho cuidado.

PUNTO 3
Recuerda que lo que estás contratando es SU EXPERIENCIA.

-SU TRÁNSITO EN EL ARTE DEL NARRADOR DE CUENTOS, HASTA LLEGAR AL ÉXITO Y RECONOCIMIENTO PROFESIONAL.

-PERO SOBRE TODO, COMO FORMADOR DE NARRADORES DE CUENTOS.

—–

En la antiguedad, los aprendices entraban a trabajar con sus Maestros, y no sólo aprendían el oficio sino el Arte y la Filosofía del Maestro.

Recuerdo un día
que paseando por Michoacán, me dirigí a un mercado de artesanías. Me encantan.

Al recorrer los pasillos, me llamó la atención un artesano que trabajaba arduamente en la elaboración de platones de madera incrustados con bellos y coloridos diseños. Me quedé parada un rato viendo su dedicación hasta que finalmente el hombre levantó su cabeza y me dijo, siéntese, le voy a platicar cómo me enseñó mi maestro a hacerlos. Soy el único que sigue su escuela. Los demás no tuvieron la paciencia, usan instrumentos eléctricos, sprays, modernidades.

Mientras el Maestro me enseñaba, me iba contando pedacitos de su historia, de sus leyendas michoacanas. A ratos profundizaba con su herramienta los surcos del dibujo, le agregaba pegamento, aserrín y color, después descansaba y me preguntaba si conocía la leyenda de … y comenzaba a narrármela. Otras veces me explicaba que los tintes los sacaban de flores o cochinillas y que cuando pulían, era tanto el esfuerzo, que hasta se quedaban sin huellas dactilares y me mostraba sus dedos desgastados … «le voy a contar un suceso que narran aquí en Uruapan…» y descansaba contando los decires del pueblo … después, proseguía puliendo.

Cuánto tiempo estuve con él, mucho. Todo el día. Al final, me regaló un plato pequeño que para mí tiene un significado enorme.

Camino al hotel, repasando el día, me dí cuenta de que aquel artesano me había estado enseñando a elaborar sus bellos platos, exactamente como su Maestro le había enseñado a él: mostrando físicamente la técnica y contando amorosamente, las leyendas de su estado de Michoacán.

Me enseñó la técnica, me habló de sus fracasos y de su esfuerzo por levantarse y continuar con ese oficio tradicional que a él le enorgullecía tanto; pero además, intercaló sus preciosas leyendas de Michoacán, para que conociera un poquito de sus tradiciones.

Así entiendo una Mentoría, impartida por una persona experta en el tema, que comparte fracasos, desilusiones; pero que también ha persistido, se ha levantado y ha logrado el éxito.

Beatriz Falero, La Hablista

Inicio


El hijo de Patch Adams

Ya sé que este joven es hijo del generoso Patch Adams que se desvivió por los demás. Lo conocí en una conferencia aquí en Ciudad de México. Recuerdo tanto La escena en que le cumple a una enferma su más anhelado deseo -ríanse si quieren- bañarse en una enorme tina de espaguetti. Nuestros anhelos muchas veces son así de locos, pero no nos atrevemos a cumplirlos ni tenemos un Patch Adams.
Por eso no me extraña está anécdota; los narradores de cuentos que hemos trabajado en hospitales lo sabemos; lo hemos vivido y también hemos cumplido sueños y acariciado con nuestra palabra.
Soy Beatriz Falero, narradora de Historias por siempre jamás.
Les adjunto este video, atesórenlo. Rompemos fronteras y cambiamos el mundo con el Arte.

LA TRADICIÓN ORAL DE NUESTRAS CULTURAS LATINOAMERICANAS

Borges decía: Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros, hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros.
Por mi parte, yo no puedo, ni quiero imaginar un mundo en el que la solidaria y sabia palabra oral no se escuche.
En el Principio fue el Verbo y hoy en día es igual de importante, pero vamos perdiendo en la pelea. La incomunicación es tan o más destructiva que las armas letales. Muchos muros se desmoronarían si tan solo nos comunicáramos; muchas vidas se salvarían si realmente nos escucháramos.
Beatriz Falero

El Centro Educativo Truper y Amerse. Asociación Mexicana de Resiliencia convocan:

El #CentroEducativoTruper y Amerse. Asociación Mexicana de Resiliencia te invitan a participar en la conferencia…

Nai-post ni Museo Memoria y Tolerancia noong Miyerkules, Mayo 17, 2017